Y claro, qué iba a esperar.
Todo lo que junta un grupo es másimportante
que lo que yo pueda hacer.
Es que ya no existe un yo, un tú; sino un nosotros.
Mi individualidad se fue a un carajo, ¡oh, cuánto te extraño pastelito!.
Me debo olvidar de las ideas de expandirme. Insisto, este mundo es muy pequeño para mi, mi complicada existencia está ideando un plan de huída. Mientras veo como arrancan de si mismas los punteros, qué locura ordenar al día avanzar.
Sed de más, ya no alcanza para mis manos tu oferta. Volveré a las estrellas a reencontrarme con ese niño de cabellos dorados...
Me harté...
16 marzo, 2010
11 marzo, 2010
Estoy MaL - Adanowsky

Un dolor insoportable me está comiendo el alma
nada que ver con la flama de una pasión que arde
si supiera por lo menos que me duele
los años me son infieles y el sufrimiento atroz
una sensación feroz como una muerte eterna
me han cortado las dos piernas
se ha muerto dios
Estoy mal infinitamente mal
y porqué
es un misterio fatal
Nada que hacer
no encuentro donde ni cuando y qué
Mejor sentarme y esperar que vuelva lo que fué
ahora que me siento lacio me angustio
Estoy mal infinitamente mal
y porqué
es un misterio fatal
Podría darme cuchillazos aquí en el corazón
por lo menos sufriría por alguna razon
por la calle gritaría soy un huevón
Estoy mal infinitamente mal
y porqué
es un misterio fatal
Para creer.
Abre el libro, ¿qué dirá?...
Ahora somos ajenos, somos papel
que leemos la sinceridad.
Esta vez somos honestos
para siempre.
Esta vez somos incongruentes,
el otoño que pasó.
Ahora somos sueño,
espuma de múltiples colores
Somos de papel,
soñando a crear.
Además, una gota de lluvia,
un sol luminoso, el océano apacible.
Esta vez somos abstractos,
figuraciones del otro.
Somos frustraciones, de vidas anheladas.
Somos huellas y una carne desgarrada.
Seguiremos siendo la imagen perfecta
para un cuadro que se cae a pedazos.
Cierra el libro...entonces, ¿qué era?.
Ahora somos ajenos, somos papel
que leemos la sinceridad.
Esta vez somos honestos
para siempre.
Esta vez somos incongruentes,
el otoño que pasó.
Ahora somos sueño,
espuma de múltiples colores
Somos de papel,
soñando a crear.
Además, una gota de lluvia,
un sol luminoso, el océano apacible.
Esta vez somos abstractos,
figuraciones del otro.
Somos frustraciones, de vidas anheladas.
Somos huellas y una carne desgarrada.
Seguiremos siendo la imagen perfecta
para un cuadro que se cae a pedazos.
Cierra el libro...entonces, ¿qué era?.
Absurdo
Soy un espasmo dentro de tu pecho,
vaivén de maremotos.
Por tus entrañas calmo tu sed que aulla en las mañanas.
Sin embargo, no pertenezco a tu cuerpo ni a tu alma y quiero abandonarlo, un trabajo que no deseo desempeñar.
Me ahorca la angustia, en mi garganta una batalla entre las palabras que nunca debí vomitar y la rabia de ser quién quiera más. Pero la seda que nos une es tan ligera, aun quedan hilachas que nos atan.
Ayer un corazón se asustó por tu condición, quizá nunca creerás que existe este amor. No, tú no crees que exista este amor. Lo vas despojando en este tren de absurdos letreros a pasos gigantezcos y de odio profundo.
Se despiden con sus pañuelitos blancos las sirenas que quisiste encantar, en mi océano no hay cabida para nadie más, me voy a embarcar en otra aventura o tal vez a quedarme calma, tanto movimiento terrestre me tiene paranoica e histérica. Y en mi vientre mi sangre quiere salir, la necesidad de tu cierpo me aprisiona. ¿A quién se le ocurrió que la pasión sería una escapatoria?. Mi mayor necesidad, tu calor.
Permitiré que el viento maniobre mis huesos como ojas secas, un peso muerto. Músculos agotados y el resto el polvo. Necesitamos lo tangible para saber que somos ciertos. Puedes ser el viento...se me olvidaba que ya no estás para suspirar.
Una bocanada de aire en el cielo para respirar de mis súplicas. Que tiemble, señores, porque hay mucho por gritar. Este sufrimiento que abandono en mi pecho. Y seguiré recorriendo el paradigma de amar descalza por tu cabeza...
vaivén de maremotos.
Por tus entrañas calmo tu sed que aulla en las mañanas.
Sin embargo, no pertenezco a tu cuerpo ni a tu alma y quiero abandonarlo, un trabajo que no deseo desempeñar.
Me ahorca la angustia, en mi garganta una batalla entre las palabras que nunca debí vomitar y la rabia de ser quién quiera más. Pero la seda que nos une es tan ligera, aun quedan hilachas que nos atan.
Ayer un corazón se asustó por tu condición, quizá nunca creerás que existe este amor. No, tú no crees que exista este amor. Lo vas despojando en este tren de absurdos letreros a pasos gigantezcos y de odio profundo.
Se despiden con sus pañuelitos blancos las sirenas que quisiste encantar, en mi océano no hay cabida para nadie más, me voy a embarcar en otra aventura o tal vez a quedarme calma, tanto movimiento terrestre me tiene paranoica e histérica. Y en mi vientre mi sangre quiere salir, la necesidad de tu cierpo me aprisiona. ¿A quién se le ocurrió que la pasión sería una escapatoria?. Mi mayor necesidad, tu calor.
Permitiré que el viento maniobre mis huesos como ojas secas, un peso muerto. Músculos agotados y el resto el polvo. Necesitamos lo tangible para saber que somos ciertos. Puedes ser el viento...se me olvidaba que ya no estás para suspirar.
Una bocanada de aire en el cielo para respirar de mis súplicas. Que tiemble, señores, porque hay mucho por gritar. Este sufrimiento que abandono en mi pecho. Y seguiré recorriendo el paradigma de amar descalza por tu cabeza...
25 enero, 2010
Tesito
Espolvoreaba su suave aroma.
Más oscurito, pedía que lo sirviesen.
El humo se divertía imitando formas, mientras todos conversaban de la quinta pata que el gatito no tenía.
En la ventana los despistados iban y venían.
En la cuchara el té me sonrió. Por fin econtré la imagen perfecta.
Más oscurito, pedía que lo sirviesen.
El humo se divertía imitando formas, mientras todos conversaban de la quinta pata que el gatito no tenía.
En la ventana los despistados iban y venían.
En la cuchara el té me sonrió. Por fin econtré la imagen perfecta.
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Se abre el cielo
Suave, ajeno a la ciudad. Se abre el cielo y caminamos dezcalzos por nuestros sentimientos...