Hace calor, yo diría más de 30 grados. Mis pies sucios, el viento alegre. Mis pantalones verdes y mi polera fucsia. Todo me recuerda al sentimiento más noble; niñez.
Los colores que danzan al compás del viento, el agua que corre de la manguera, veloz para apagar la sed de las plantas y flores. El sol y el ruido agradable de las hojas bailando. Mientras el agua corre, juguetón y mis pies intranquilos bailotean para saciar su propia sed. Hace calor y estoy regando, con música y viento de fondo.
Comienza a nacer en mi la dulzura de los niños; el agua un amenazante. No me contengo y alzo la manguera y una lluvia de gotitas frías caen en mi espalda. Soy feliz, por esos 10 segundos me sentí feliz.
Y mis pies mojados, mi ropa colorida con puntitos de agua feliz. Mi pelo refrescado jugando con el viento. Y este olor a verano que me recuerda los juegos de infancia. Me siento feliz.
05 enero, 2009
03 enero, 2009
Te intento tender mi mano pero estás a kilómetros de distancia. Aunque a un pie nos volvemos a unir...
Estamos tan pérdidos en nuestra confusión que ni somos capaz de mirarnos a los ojos, darnos cuenta que estamos dolidos y seguimos haciéndonos daño. Estarás pérdida, no porque quieras, porque ya no hay momento para hablar. Y esta absurda distancia abrumadora no coopera con el roce suave de nuestras manos intentando atar un amor que a veces lo veo desvanecerse...
Porque casi no existe la comunicación, porque ya no hay tú, ni yo. Ni nosotros. Quizás yo me tomé mi camino a solas muy en serio, y por más que quiera volver veo cómo seguimos huyendo sin pensarlo.
Y quizás podrían pasar los días así, porque siento que las palabras y promesas nunca serán mis aliados. Que seguirmos mintiendo al nombre de las letras para que al final todo quede en polvo de estrellas. Es cuestión de mirarnos; hace un año nos dijimos que no estaríamos solas. Y ya ves, acá estoy yo ...
Me ataré un momento las manos, y quitaré esta bomba de tiempo de mi cabeza. Así, sentir y ver las opciones, las cartas y los recuerdos...Así, quizás, no seguir intentando buscar tus manos...y ver qué pasará...
"Y así buscar un mismo destino; así llegar al unísono..."
Estamos tan pérdidos en nuestra confusión que ni somos capaz de mirarnos a los ojos, darnos cuenta que estamos dolidos y seguimos haciéndonos daño. Estarás pérdida, no porque quieras, porque ya no hay momento para hablar. Y esta absurda distancia abrumadora no coopera con el roce suave de nuestras manos intentando atar un amor que a veces lo veo desvanecerse...
Porque casi no existe la comunicación, porque ya no hay tú, ni yo. Ni nosotros. Quizás yo me tomé mi camino a solas muy en serio, y por más que quiera volver veo cómo seguimos huyendo sin pensarlo.
Y quizás podrían pasar los días así, porque siento que las palabras y promesas nunca serán mis aliados. Que seguirmos mintiendo al nombre de las letras para que al final todo quede en polvo de estrellas. Es cuestión de mirarnos; hace un año nos dijimos que no estaríamos solas. Y ya ves, acá estoy yo ...
Me ataré un momento las manos, y quitaré esta bomba de tiempo de mi cabeza. Así, sentir y ver las opciones, las cartas y los recuerdos...Así, quizás, no seguir intentando buscar tus manos...y ver qué pasará...
"Y así buscar un mismo destino; así llegar al unísono..."
31 diciembre, 2008
Recapitulación

Se dice que como método de crecimiento, sirve mucho recapitular el año. Ver en qué equivcamos, fallamos, crecimos, conocimos...etc.
Quizás sea la primera vez que lo haga sin quererlo, entre líneas sin lápices y sin cansancio mas que el de mover mis dedos (que están más gordos que a principio de año...).
Creo que he dejado mil y tantos recuerdos en el tintero por temor a entristecerme. Otros tanto se me olvidan porque la piedad no existió muy latente en este año. Y el suelo fue un gran aliado. (y no precisamente para escuchar las vibraciones...).
No quiero comenzar resumiendo lateramente cómo se inició el año, porque sé que estaba bastante triste y con harto alcohol en mi cabeza, y en mis manos por cierto. Y creo que esas páginas pertenecen a otra historia. Sería hasta aburrido ordenar cronológicamente pasadizos de una vida, cuando no hubo tanta vida, y cuando parecía más laberinto, y cuando el tiempo no fue mi aliado, ni el aliado de nadie ...
Simplemente me quedaré con, algo ególatra tal vez, mi yo. Sí, ésta quien les escribe. No por querer seguir subiendo hacia los cielos angelicales. Al contrario, tengo bastante por qué golpearme el pecho. Hablaré de este "yo", porque a ratos me desconozco. Quizás sigo siendo la misma ingenua y torpe de siempre, pero siento que he comenzado a exigir lo mío. No sé cuánto he podido crecer este año si todo me lo comí, si no digerí nada, y mas aun; de las 10 metas que me pude poner sólo cumplí una...
Tengo un malestar estomacal increíble y aun no sé qué tomar o cómo botarlo. Quizá un sopapo me hubiese venido bien para Navidad. Hay tanta agua estancada corriendo por mis cañerías...Aun así veo que algunas cosas mejoras. ¿o no?.
En realidad tengo bastante dudas, y no de mi futuro (para aquellas universidades y bla bla que me inundan de propaganda). Si vamos hacia arriba o seguimos cuesta abajo. Si tú estás más distanciada que yo de ti. Si tú estás más centrado o sigues cometiendo los mismos errores, o tal vez sí fui tu mujer de la vida. Si tu estás pérdido fingiendo bienestar o realmente no tienes ni la menor idea qué hacer porque no sabes que quieres hacer. Y podría seguir así, durante toda una estancia ...
Recapitulando; comí mas ordenadamente. Hice menos deporte, hablé menos, canté más, desafiné mucho, lloré a escondidas mucho más. Reí con menos carcajadas y desplante. Ya no tengo sitio donde llegar. Rompí 3 cuerdas de la guitarra, no avancé con mis estudios. (¿ y a quién le importa, si nadie leerá eso...?). - En realidad, ni yo tomo atención de esto -
Bueno, entonces recapitularé cómo corresponde a ciegos ojos. Podría seguir repitiendo que me sentí sola. Y es que a ratos aun lo siento. A lo mejor toda esta falsa compañía es eso, una falsa compañía. Que a lo mejor n ofue la confianza lo que se fue en el invierno, sino el amor. Ese que pedí al soplar las velas, porque realmente creo que se fue.
Ay, suspiraría cuántas veces fuese necesario. Suspiraría por todos esos atardeceres que me acompañaron. Por todas las estaciones y por cada recuerdito. Por los pedazos de momentos que vuelan en el aire. Por el sol que me destroza cuando lo veo marcharse. Por las gotas que poquitas cayeron. Por las risas y los juegos que casi nunca llegaron. Por las calles que me vieron andar en bicicleta soñando algo mejor. Por mi almohada que lloró, soñó y murió conmigo. Por las palabras que se atoraron en mi garganta. Y suspiraría aun más, por todo lo que se perdió en el camino ...
Lloraría por las veces que dije que lo haría, por todas las miradas que te envié y rebotaban. Por las ganas que tuve de abrazarte. Por las palabras que siguen atoradas en mi garganta. Por el atardecer que sabía a ti. Por lo injusta que puede llegar a ser la vida (o quien la maneje...). Por la música que escucho y la que no escuché. Por los animales que no pude salvar. Por la gente que aun peor que yo exclama y reclama auxilio. Y yo malingrata y malagradecida sigo pidiendo....¿qué?.
Reiría porque quiero convencerme de que viene algo mejor. Reiría porque así lo prefiero, porque o sino se alarga mi cara y se me nubla el rostro. Porque tengo que hacerlo y porque soy feliz haciéndolo. Porque mi bicicleta me produce risas, porque me río al caminar y me río de mi misma. Reiría por todas las tonteras que la calle guarda. Por la gente y sus rostros amorfos...Reiría porque acaba este año.
Recapitulación - nadie me dio satisfacción este año. -
Y este dolor de cabeza, me habla en códigos. Hay un viento delicado y travieso que entra por la ventana. Abrí las cortinas porque necesitaba recordar el sol. No digamos que fue un año frio, pero el hielo en las personas abundaba de vez en cuando. Y brindaré esta vez, no por lo que se fue ni por lo que vendrá. Brindaré simplemente porque sigo de pie. Jájá! No me pudiste vencer! querías seguir pisotiándome y logré pararme. Brindaré porque hace mucho no tomo, pero brindaré porque ante todo; armé mi camino. Y aquí me tienes escribiéndole palabras al sordo que escuchará en su corazón que aquí estoy. Estoy a un paso más al horizonte que tú, y me voy alejando cada vez más...
Eso si, como último día lo aprovecharé haciendo lo que hice harto este año; nada. Aunque preferiría mil veces tomar una micro e irme a ver la puesta de sol. La última del año, que me hará llorar de seguro y me sabrá a ti. Me dirá que estoy sola, y me dirá que seguirá siendo así. Que estás bien y que quizá no te vuelva a ver. Preferiría estar viendo el sol irse, lentamente, y yo intentando irme con él. Prefiriría tantas cosas antes que estar recapitulando el anochecer de este año que ciego se está por adormecer...
25 noviembre, 2008
¿Y te burlas, altanero, de mi tímidez y despecho?.
Resulta que yo no debo jugar la partida. Resulta, ahora, que pones de pie mi tierra. Todo está al revés y del cielo caen leves gotas de tristeza. Entre suspiros se me escapan los últimos anhelos.
Resulta que debo insunuarte mis movimientos, y tú tomarlos. Já, con tu rostro tan perfecto no mirarías a quiénes buscamos tu mirada. Y no pretendes perder ni pies, ni cabeza, ni pan ni pedazo.
Temo el siguiente juego, golpe. Temo más temor. No me rendiré, menos sabiendo que hay temblores al verte. Resulta que hoy, debía callar. Debía escuchar. Resulta que hoy, el viento sopla a mi favor. Desfavoreciendo mis deseos.
Resulta aun más ilógico que seas tú, altanero y ególatra, el que comienze. Miradas escondidas, y no sé qué resultará. Ni clemencia, ni compasión. No, esta vez no. Y lanzaré las cartas, coge una y que comienze la vuelta al mundo.
Resulta que yo no debo jugar la partida. Resulta, ahora, que pones de pie mi tierra. Todo está al revés y del cielo caen leves gotas de tristeza. Entre suspiros se me escapan los últimos anhelos.
Resulta que debo insunuarte mis movimientos, y tú tomarlos. Já, con tu rostro tan perfecto no mirarías a quiénes buscamos tu mirada. Y no pretendes perder ni pies, ni cabeza, ni pan ni pedazo.
Temo el siguiente juego, golpe. Temo más temor. No me rendiré, menos sabiendo que hay temblores al verte. Resulta que hoy, debía callar. Debía escuchar. Resulta que hoy, el viento sopla a mi favor. Desfavoreciendo mis deseos.
Resulta aun más ilógico que seas tú, altanero y ególatra, el que comienze. Miradas escondidas, y no sé qué resultará. Ni clemencia, ni compasión. No, esta vez no. Y lanzaré las cartas, coge una y que comienze la vuelta al mundo.
24 noviembre, 2008
1, 2, 3 ...

Primer movimiento; pie derecho atrás, pie izquierdo adelante. Segundo movimiento, tu mirada la clavas en la mía, mientras nos envolvemos por melodiosas fantasias.
Nuestras manos, en un sutil danzar, juegan a encontrarse. A rozarce y sentirse, conocerse lento y suave. Éste, el tercer movimiento...
1,2, 3 y comienza este vals. Buscándonos mientras clávamos nuestros más hondos pensamientos. Tocándonos sútilmente. Queriendo sentirnos y evitando los roces.
1; primer encuentro, un sin fin de maripozas revoltosas desordenan el frío ambiente en la sala. Queriendo revolotear en nuestros cuerpos, ensalsando nuestras figuras. La primera vista.
2; segundo compás. Huracán de sensaciones, idealizaciones, confusiones. Caída de nuestros cuerpos, dolorosos golpes. A veces el penetrar (o simular hacerlo) tanto en el otro, conduce al descontrol de las pasiones. Tus brazos compartidos, tus labios cálidos mentirosos. Tus palabras de cínicas intenciones. Distanciados encondemos nuestras miradas, intentando detener la música. Pasos estúpidos y torpes, caídas y descordinación. Se torna nublado, y muchas maripozas comienzan a emigrar.
Nuestro silencio, la mejor tonada.
3; tercer movimiento. Estabilidad, largo tiempo en silencio. Te escondo en mis rincones, temo que salgas y continuemos este vals desesperado y frustrado. Te vuelves antaño recuerdo.
Te regresan maripozas invernando, lento, a miradas casi ensordecidas, cegadas y profundas. No caben más palabras en un horizonte estupefacto. Buscaba salida y te encontré regresando al mundo. Pero el sentimiento me engañó, te volvió más pesado, y tus palabras se volvieron alimento en mis oídos. Quizás faltaba el 3er pulso para el nuevo amanecer.
Y volvemos a nuestro roce, al que tú no sabes, y el juego en que yo no sé. Puedo tomar el control, llevarte y tú dejarte llevar. Encender el fuego, o bien dejarlo quemar. Tus manos lejanas, las mías nervosas y tímidas. Miradas van y vienen. Bailamos en un va y ven mientras intento cantarte las maripozas de mi corazón.
1,2,3 ... el vals retoma un lejano danzar...
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Se abre el cielo
Suave, ajeno a la ciudad. Se abre el cielo y caminamos dezcalzos por nuestros sentimientos...